SEÚL, Corea del Sur (AP) — Corea del Sur confirmó el sábado 386 nuevos casos de coronavirus dentro de un rebrote que podría obligar a las autoridades a volver a imponer medidas de distanciamiento social más estrictas luego de aliviarlas en octubre para impulsar una débil economía.

Con estas, el número total de infecciones en el país asciende a 30.403, incluyendo 503 decesos, según los datos de la Agencia de Control y Prevención de Enfermedades.

Más de 270 de los nuevos pacientes de COVID-19 se registraron en la región metropolitana de la capital, Seúl, una zona con una alta densidad de población donde los trabajadores sanitarios han tenido problemas para rastrear las transmisiones en escuelas, academias de tutoría privadas y centros religiosos.

Pero también se han reportado contagios en otras grandes ciudades como Busan, Daejeon, Gwangju y Asan.

Hasta el momento, Corea de Sur ha podido evitar los grandes confinamientos, optando por una agresiva campaña de pruebas de detección y cuarentenas, además de en el uso de la mascarilla.

Las autoridades aliviaron las restricciones a su nivel más bajo en octubre, lo que permitió la reapertura de lugares de alto riesgo como clubes de ocio nocturno y bares de karaoke, y el regreso de aficionados a las competiciones deportivas profesionales.

Pero la Sociedad Coreana de Enfermedades Infecciosas advirtió el viernes que el país podría llegar a superar los 1.000 contagios diarios en una semana o dos si no se refuerzan de forma efectiva las medidas de distanciamiento social.

Por otra parte, Japón, donde el número de casos de COVID-19 confirmados batió su récord por tercer día consecutivo con 2.418, redujo su campaña “GoTo”, respaldada por el gobierno y que ofrece descuentos para viajes por el país y para comer fuera.

El primer ministro, Yoshihide Suga, anunció la decisión durante una reunión del comité gubernamental de medidas para la pandemia. Enfatizando la necesidad de tomar las “máximas precauciones”, dijo que los descuentos de la iniciativa para viajar no se aplicarán a las zonas más golpeadas por el virus, y los descuentos para restaurantes se eliminarán temporalmente.

Con menos de 2.000 muertes relacionadas con el coronavirus, Japón ha tenido un éxito relativo a la hora de contener los daños causados por la pandemia gracias al distanciamiento social y al uso generalizado de mascarillas. Pero las preocupaciones sobre un nuevo repunte aumentaron antes de otro fin de semana de tres días por un feriado el lunes.

India confirmó el sábado 46.232 nuevos casos en las últimas 24 horas, con una situación especialmente alarmante en Nueva Delhi.

Las unidades de cuidados intensivos y el principal crematorio de la capital están casi al máximo de su capacidad, y las autoridades sanitarias hallaron esta semana que la prevalencia de las infecciones en los mercados era mucho más alta de lo esperado. En las últimas semanas, la ciudad ha sumado un promedio de 6.700 nuevas infecciones al día.

El Ministerio de Salud reportó el sábado 564 decesos en las últimas 24 horas, para un total de 132.726.

Aunque el número de nuevos contagios parece haberse ralentizado, los expertos señalan que las cifras oficiales podrían ofrecer falsas esperanzas ya que muchas de las infecciones no se detectan. India, que el viernes superó los 9 millones de casos, es el segundo país más afectado por la pandemia por detrás de Estados Unidos.

China, por su parte, empezó una campaña de tres masivos a 3 millones de personas en la ciudad norteña de Tianjin y realizó exámenes a 4.015 personas más en un hospital en Shanghai tras descubrir unos pocos casos.

La Comisión Nacional de Salud confirmó siete nuevos casos de transmisión local el sábado, incluyendo cinco en Tianjin y dos en Shanghai.