SEATTLE (AP) — Un memorándum de las autoridades migratorias de Estados Unidos obtenido por The Associated Press confirma que Greyhound y otras empresas de autobuses no están obligadas a permitir que los agentes de la Patrulla Fronteriza suban a los vehículos para revisiones de rutina en busca de inmigrantes sin autorización, al contrario de lo dicho insistentemente por la empresa, de que no tiene más remedio que permitirlo.

Greyhound, la mayor empresa de autobuses de Estados Unidos, ha dicho que no le gusta que los agentes suban para hacer las inspecciones, pero ha alegado que la ley federal lo exige y que se veía forzada a hacerlo. Cuando se le proporcionó una copia del memorándum obtenido por la AP, la compañía declinó decir si cambiaría esa práctica.

Greyhound ha sido presionada por la Unión Americana de Libertades Civiles, defensores de derechos de los migrantes y el fiscal general del estado de Washington, Bob Ferguson, para que deje de permitir las revisiones en sus autobuses en una franja de 160 kilómetros (100 millas) desde la frontera internacional o de la costa.

Afirman que la práctica es intimidatoria y discriminatoria, y que se ha vuelto más común bajo la presidencia de Donald Trump. Los arrestos realizados por agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus iniciales en inglés) grabados en video por otros pasajeros han generado críticas.

Greyhound enfrenta una demanda en California que alega que presuntamente violó las leyes de protección al consumidor al facilitar las redadas.

Algunas otras compañías de autobuses _entre ellas Jefferson Lines, que opera en 14 estados, y MTRWestern, que opera en la costa noroeste_ han aclarado que no consienten que los agentes aborden los autobuses.

El documento obtenido por la AP tiene fecha del 28 de febrero y está dirigido a todos los jefes de agentes y firmado por la entonces titular de la Patrulla Fronteriza, Carla Provost, justo antes de retirarse.

Confirma la postura legal que han tomado los críticos de Greyhound: la Cuarta Enmienda de la Constitución prohíbe que agentes aborden autobuses e interroguen a pasajeros sin una orden de arresto o sin consentimiento de la empresa.

"Cuando las revisiones en el trasporte suceden sobre un autobús en lugares que no son puestos de revisión, el agente debe demostrar que él o ella obtuvo acceso al autobús con consentimiento del propietario de la compañía o de uno de los empleados de la compañía", estipula el memo.

Funcionarios de la Patrulla Fronteriza habían dicho previamente que los agentes piden el consentimiento del conductor del autobús antes de abordar e interrogar a los pasajeros. Bill Kingsford, agente de operaciones de la Patrulla Fronteriza para el sector de Spokane, Washington, dijo el jueves que antes del memo nunca había visto la norma por escrito.

En respuesta a las críticas de los últimos dos años, Greyhound dijo que no apoya ni “da consentimiento” para las revisiones en autobús, pero que la ley federal no le daba opción. La compañía dijo que las redadas inmigratorias provocan demoras, que no se aborden autobuses a tiempo y clientes insatisfechos.

La sociedad controlante de Greyhound, FirstGroup PLC, dijo a mediados del año pasado que “la ley federal nos exige cumplir las solicitudes de los agentes federales. Insinuar que tenemos una opción legal en el asunto es tendencioso y falso”.

Greyhound indicó que apreciaba que la Patrulla Fronteriza “clarificara” su norma. “No estábamos enterados del memo de la CBP que esclarece sus prácticas en cuanto a operaciones de revisión en transportes y autobuses”, dijo la compañía. “Estamos satisfechos de que parece haber un mayor contexto sobre estas prácticas, ya que públicamente hemos afirmado que no consentimos estos registros y mantenemos esa postura”.

La declaración agregaba que seguiría pidiendo orientación de la Patrulla Fronteriza. “Nuestro objetivo es asegurar que nuestros pasajeros y conductores se sientan seguros cuando se mueven con nosotros, y esa seguirá siendo nuestra principal prioridad”.

Los activistas dijeron que el memo podría darles una ventaja adicional.

“Esto pone la presión sobre Greyhound”, dijo Matt Adams, director legal del Proyecto para los Derechos del Inmigrante del Noroeste. “¿Van a mantenerse firmes y proteger a sus clientes o van a colaborar con el gobierno y entregar a sus pasajeros a la Patrulla Fronteriza?”

En un comunicado, la CBP dijo que las “operaciones de control” son rutinarias en estaciones de transporte y “son realizadas de acuerdo con la ley y para el apoyo directo de las tareas de control fronterizo”.

“La Patrulla Fronteriza de Estados Unidos se pone en contacto con frecuencia con las compañías de transporte para fomentar las buenas relaciones de trabajo”, según el comunicado.

La agencia ha sido particularmente criticada por realizar revisiones en autobuses lejos de la frontera. En Spokane, a poco menos de 160 kilómetros (100 millas) de Canadá, los arrestos en la central de autobuses de la ciudad subieron de 35 en 2017 a 84 el año pasado, según datos obtenidos por el Centro de Derechos Humanos de la Universidad de Washington.